¡PIES BONITOS QUE YA LLEGA EL VERANO!

“Por fin llega el verano, por fin podré sacarme esas botas cerradas, esos calcetines, esas medias y ponerme ya mis bonitas y cómodas sandalias. Pero a estos pobres pies no les he hecho mucho caso en todo el invierno, hummm desde luego, las uñas fatal, la planta no digamos, ¡si hasta tengo callos!”…¿Os suena? Es el pensamiento de cada año ¿verdad?

El siguiente es si vas a que te hagan la pedicura o te la haces tú en casa, pues vamos por esa vertiente y aprendamos a cuidarnos los pies nosotr@s mism@s, porque esto vale para chicos y chicas ¿eh?

Lo primero es remojar los pies en agua tibia y con el jabón, sales, esencias o pastillas efervescentes que más nos gusten, conseguimos así relajarnos y que se reblandezca la planta del pie y las uñas. Con unos 10 minutos es suficiente.

Cuando estén las uñas blanditas, seca con una toalla y con un palito de naranjo elimina de ellas esa piel muerta de alrededor. Utiliza un corta cutículas también si lo precisas.

Vamos al corte, puedes utilizar los diferentes utensilios que existen, desde un alicate a un cortaúñas, siempre cortándolas rectas, dejando un poquito de margen de uña libre, no apuremos en exceso y después limar, con una típica lima de esmeril mejor, ya que no daña la uña o con la que más a gusto te sientas, sobretodo atención especial en el limado de los lados, nunca los limes, solo se ha de limar la esquina que queda puntiaguda después del corte, redondéala un poco para que no se acaben clavando en la carne y nos encontremos en un futuro con las temibles y dolorosas uñas encarnadas.

Ahora toca las plantas del pie, para trabajar esta zona necesitamos un Cortacallos y un Raspacallos. Si tienes zonas como el talón o debajo del dedo gordo, donde sale más duricia, se usa el cortacallos, dispone de una cuchilla, la cual has de pasar, sin apretar, por la zona y eliminar la piel sobrante, si lo haces con cuidado y sin prisas no habrá riesgo de cortarse.

Después con el Raspacallos, que es una lima grande, raspamos con cariño toda la planta.

Una vez tenemos los pies bien, bastará con pasar después de cada ducha o baño el Raspacallos y mantendremos la pedicura por más tiempo.

Ahora toca la hidratación, busca en tu armario, si no encuentras una crema específica, con tu body milk o crema de manos habitual bastará, insiste con un suave masaje en todo el pie, especialmente en las zonas más proclives a la sequedad y por último puedes esmaltar la uñas con un bonito color.

Invierte una pequeña cantidad de dinero en comprar un estuche de pedicura, como el de la marca Credo, donde con un kit, tendrás todo lo necesario para hacerte tu misma la pedicura, también como decía, en un esmalte y un brillo de secado “en un minuto” o gotas secantes, que harán el esmaltado más rápido en una zona que es fácil que se nos estropee. Pon el brillo que nos hará de base, nunca apliques esmaltes de colores muy fuertes sobre la uña desnuda, puede tintarse, como el brillo seca en una abrir y cerrar de ojos, puedes aplicar una o dos capas de color y finalizar con el brillo que hará de Top Coat, de nuevo.

Tendrás unos espectaculares pies todo el verano.